Centro de Profesionales de la Acción Católica "SANTO TOMÁS DE AQUINO" de Buenos Aires, Argentina.

6 de octubre de 2020

EL LIBRE ALBEDRÍO DEL HOMBRE

ANÉCDOTA DE UN DETALLE DE LOS FRESCOS DE LA CAPILLA SIXTINA


     Cuando, en 1512, Miguel Ángel finalmente completó los frescos del techo de la capilla Sixtina, (que se consideran una de las obras más famosas de la historia del arte), los cardenales responsables del avance de las obras permanecieron durante horas mirando y admirando el magnífico fresco. Después del análisis, se encontraron con el maestro de la obra, Miguel Ángel y, sin más, le indicaron:” ¡vuelva a rehacerlo!

 

          El descontento, obviamente, no era por todo el trabajo, sino por un detalle, aparentemente no importante. Michelangelo dibujó el panel de creación del hombre con los dedos de Dios y Adán, tocándose. Los cardenales pidieron que no hubiera toque, y que los dedos de ambos estuvieran separados.  Y  más: que el dedo de Dios estuviera siempre tenso al máximo, pero que el dedo de Adán se contraiga en la última falange.

 

          Un detalle sencillo pero con un significado sorprendente: Dios está ahí, pero la decisión de buscarlo depende del hombre. Si quiere, estira el dedo, lo tocará, pero no queriendo, puede pasar una vida sin buscarlo. La última falange del dedo de Adán contraído representa el libre albedrío.

 

(Fuente: Rupnik, Marko Ivan, “Arte como expresión de la vida litúrgica”,

Brasilia, Ediciones CNBB, 2019. p1: 2019)

 

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